Una de las cosas para lo que uno no está preparado, es para contarle a los demás que está esperando familia. Empezamos a barajar quienes eran los afortunados que iban a enterarse de este suceso, a pesar de que no me seduce la idea de que se divulgue rápidamente por el éter esta info.
Decidimos que nuestros amigos más cercanos y nuestros parientes podían saberlo, así que empezamos a divulgar la noticia. Esperé que la Negra se fue a la manicure o no se a qué antro de belleza que ella frecuenta y la llamé a mi vieja. Las charlas con mi vieja son un blog aparte, hay veces que vienen muy condimentadas o sino vienen directamente irracionales. La de esa vez, parecía una charla del montón hasta que mi vieja hace la pregunta, ¿Alguna novedad? ... y la verdad que sí, la Negra está embarazada. Una charla muy linda con mi vieja, mucho júbilo en las voces y chistes varios.
A la tarde, cuando la Negra volvió de la boutique de belleza, llamamos a la vieja de ella. Escuchar la reacción de la madre de la Negra fue como escuchar el gol del gordo a los Ingleses por Victor Hugo, en donde se distinguen varios estadíos: Emoción, Pasión, Devoción y Locura. La vieja de la Negra pasó por todo eso en 2 minutos luego que le dijimos la noticia, pero no nos cabía la menor duda de que estaba contenta.
Continuamos con nuestros hermanos que quizas en un principio descreyeron de la noticia, pensando que se trataba de un chascarrillo más, pero luego los inundó la emoción. Se pusieron realmente contentos.
Es un momento que no tiene comparación.
Decidimos que nuestros amigos más cercanos y nuestros parientes podían saberlo, así que empezamos a divulgar la noticia. Esperé que la Negra se fue a la manicure o no se a qué antro de belleza que ella frecuenta y la llamé a mi vieja. Las charlas con mi vieja son un blog aparte, hay veces que vienen muy condimentadas o sino vienen directamente irracionales. La de esa vez, parecía una charla del montón hasta que mi vieja hace la pregunta, ¿Alguna novedad? ... y la verdad que sí, la Negra está embarazada. Una charla muy linda con mi vieja, mucho júbilo en las voces y chistes varios.
A la tarde, cuando la Negra volvió de la boutique de belleza, llamamos a la vieja de ella. Escuchar la reacción de la madre de la Negra fue como escuchar el gol del gordo a los Ingleses por Victor Hugo, en donde se distinguen varios estadíos: Emoción, Pasión, Devoción y Locura. La vieja de la Negra pasó por todo eso en 2 minutos luego que le dijimos la noticia, pero no nos cabía la menor duda de que estaba contenta.
Continuamos con nuestros hermanos que quizas en un principio descreyeron de la noticia, pensando que se trataba de un chascarrillo más, pero luego los inundó la emoción. Se pusieron realmente contentos.
Es un momento que no tiene comparación.